Sexo

¿Tu pareja te propone diferentes fantasías sexuales pero no estás segura de llevarlas a cabo? ¿Tienes miedo a decirle que no pero por otro lado realmente no compartes la misma fantasía? Pues, sea cual sea el caso a continuación compartimos con nuestras lectoras de mujerestilo.com el siguiente caso y los consejos de los especialistas:
"Hace tiempo que mi pareja fantasea con jugar a atarnos (sin llegar a ser masoquistas). ¿Hay que seguir alguna indicación?."
Aunque todas las personas en algún momento han tenido la fantasía de ser dueños absolutos de la relación o la de sentirse totalmente dominados, lo más corriente es que ésta permanezca en la mente y nunca llegue a expresarse. Algunas parejas la disfrutan en vídeos o en relatos, y a otras les sirve para añadir un poco de emoción a su vida sexual.
- Consejos:
• Antes de empezar a jugar, poneos de acuerdo en lo que sí y no se puede hacer, ambos tenéis que estar seguros y confiados de que nada de lo que va a pasar será peligroso.
• Poneos de acuerdo en una contraseña para parar y respetadla. No lo confundáis con las normales exclamaciones de clemencia.
• No pongáis las ataduras demasiado fuertes. Aseguraos de que podéis pasar los dedos entre la atadura y la piel, y que en cualquier momento os podéis soltar.
• No os durmáis después del orgasmo dejando al otro atado, puede haber sospresas.

¿Quieres vivir una experiencia realmente alucinante? Entonces, cuando estés con tu pareja pon en juego los cinco sentidos a la vez. ¿Cómo hacerlo? Sólo tienes que elegir alguno de estos menús sensoriales que creamos para ti, y aprende cómo tener un mejor sexo con tu pareja.Te seguimos enseñando cómo tener un mejor sexo con tu pareja, esta vez mucho más picante.
- OLFATO:
Ponte un perfume dulce, con notas de vainilla o canela. La canela es considerada afrodisíaca en muchas culturas y está comprobado que la esencia de vainilla aumenta el flujo sanguíneo, favoreciendo el orgasmo.
- VISTA:
Anímate a un conjuntito o un babydoll de color rojo furioso: los tonos encendidos exaltan el deseo. De hecho, numerosos estudios aseguran que el rojo se asocia inconscientemente a la pasión sexual.
- OÍDO:
Elegí música vibrante y pasional. Los ritmos potentes elevan tus niveles de energía, te estimulan y crean una atmósfera burbujeante, perfecta para un encuentro muuuy intenso.
- GUSTO:
Prepara unos bocaditos que se puedan comer con la mano, condimentados con especias. En algunos, incluí pedacitos de morrones rojos: contienen capsaisina, una sustancia que acelera la circulación sanguínea. Mientras le das una sesión de sexo oral, saborea una pastilla de menta: intensifica las sensaciones.
- TACTO:
En la cama, provoquen un clima animal, mordisqueando suavemente el cuello y los labios del otro. La excitación sexual y la agresión encienden los mismos circuitos neuronales, así que un poquitito de violencia también puede desatar la lujuria.

¿Quieres vivir una experiencia realmente alucinante? Entonces, cuando estés con tu pareja pon en juego los cinco sentidos a la vez. ¿Cómo hacerlo? Sólo tienes que elegir alguno de estos menús sensoriales que creamos para ti, y aprende cómo tener un mejor sexo con tu pareja.
- Gusto:
Tientalo con ostras: "Son grandes afrodisíacas", dice el doctor León Gindín, autor de La nueva sexuaidad del varón. "Son ricas en zinc, un elemento que se necesita para producir testosterona". Esta hormona rige la respuesta sexual masculina.
- Vista:
No dejes de mirarlo a los ojos. Muchas investigaciones demuestran que "mantener el contacto visual alimenta la sensación de vínculo."
- Olfato:
Prendé una vela de pino, cedro o sándalo. Las esencias amaderadas convocan imágenes de noches abrigadas y fuego en la chimenea. ¿Un plus? El sándalo es un antiguo afrodisíaco.
- Oido:
Prepara una lista de canciones románticas. Este tipo de música ayuda al relax. "A diferencia de los varones, para quienes la sexualidad es una forma de relajación, las mujeres necesitan aflojarse previamente. Tienen que desligarse de las preocupacione cotidianas para vincularse con su libido", dice el sexólogo Juan Carlos Romi.
- Tacto:
Deslícense desnudos entre sábanas de seda. Según una investigación hecha en Suecia, esta textura estimula la ínsula: una región del cerebro donde se produce la liberación de dopamina, la hormona de la felicidad. Para comprobarlo, ciense la piel con la tela.

A lo mejor sientes que mostrarle a tu chico tus gestos tensos es muy antiestético. Pero, sabelo: él está pendiente de ese "oooh" que expresan tus facciones. Te enseñamos qué piensa él de tu cara de orgasmo.
- Respira hondo:
"Inhala y exhala suave y muy profundamente mientras estás teniendo sexo con él, para dejarte fluir, liberarte y bloquear cualquier influencia del entorno. Nada de estar durita. Para disfrutar, tienes que dejarte llevar: conéctate con tus zonas erógenas sin estar pendiente de la mirada externa", explica la sexóloga Celia Laniado. De esta forma, va a ser casi imposible que te obsesiones con los gestos de placer que vos crees que te afean (aunque a él le encantan, claro), ya que tu cerebro va a estar muy ocupado recibiendo esas sensaciones de placer que le llegan desde todos los puntos de tu anatomía. ¿Hay algo más hot?
- Seguí su código:
Mira la cara de tu chico mientras tienen sexo. Seguro está con los ojos entrecerrados, mordiéndose los labios y haciendo todo tipo de gestos. ¿Lo ves inhibido? Al contrario. Entonces, toma esto como un free pass para expresar lo que sentís de la misma forma en que él lo está haciendo. Además, a él le va a encantar darse cuenta de que su propia excitación tiene un efecto rebote en ti.
Una encuesta reciente reveló que más de la mitad de los hombres encuentran atractiva la cara de orgasmo de sus parejas. Y la mayor parte del resto no percibe ningún cambio en particular en la expresión de sus amantes. ¿Qué pasará ahí?
- No contengas tus gemidos:
"Durante el climax, muchas chicas se sienten avergonzadas de sus gritos, gemidos, gestos y hasta de algunas frases hot que no dirían en otro contexto. Si sos de este grupo, ni se te ocurra controlarte: expresa libremente tus emociones. El sonido del sexo es muy estimulante y les va a hacer subir la temperatura a los dos", afirma Laniado. Al escucharse, les va a quedar más clara que nunca una regla de la naturaleza: el placer genera más placer.

Lo que él hace después del sexo puede ser revelador. Te contamos qué significan estas tres formas de actuar, y cuales son las movidas raras en la cama.
- Te hace cucharita... ¡mucho!
Cuidado: El tipo que queda adherido a tu lado en la cama, podría sentir miedo a ser abandonado o estar haciéndolo por despecho hacia su ex. Cuando un hombre no se olvida de su novia anterior, apura la intimidad de una nueva relación para llenar el vacío que siente.
- Te dice: "nos vemos".
Si pronuncia estas palabras al salir del cuarto, seguro son las últimas que vas a escuchar de su boca. Es una forma sutil de decirte: "Fue divertido, pero no estoy enganchado". Un hombre que sigue interesado después del sexo te pregunta cuándo pueden volver a verse.
- Te interroga.
En las primeras noches, es difícil saber si un chico te hace preguntas porque es inseguro o porque quiere aprender qué te gusta en la cama. Site consulta: "¿Estuvo bien?', le importan tus sensaciones. Pero si es reiterativo y te repregunta: "¿Estás segura?', está más interesado en su ego que en ti.

Tal vez te parezca poco tiempo, pero te aseguramos que esos instantes previos a su climax pueden ser muy rendidores. Te planteamos 5 segundos para un orgasmo explosivo.
- Gimnasi vaginal:
Cuando contraes y relajas los músculos PC (o pubococcígeos, que son los que fruncís cuando no querés hacerte pis encima) estás favoreciendo los orgasmos tanto para él como para vos. Por eso, además de ejercitarlos regularmente, ponelos en acción cuando él ya esté dentro de tu vagina y casi a punto de estallar. Ese masaje rítmico sobre su miembro, dicen los que saben, tiene la propiedad de maximizar el disfrute de ambos y hacer que la llegada a la meta resulte todavía más alucinante.
- Juntos es mejor:
No, no te equivoques: no te estamos proponiendo que lleguen juntos al climax, sino que -cuando notes que él ya está a punto caramelo- te permitas a vos misma tener un orgasmo explosivo por tu cuenta... o con ayuda de él. De esa manera, una vez liberado de la presión que implica "hacerte feliz", él podrá dedicarse al más auténtico y egoísta de los placeres sin que nadainterfiera en su disfrute.
El masaje en el Punto G:
Ellos también cuentan con uno de estos y vos sabes que la única manera que tienes de acceder a él es por... atrás. Claro que no es tan fácil llegar a esa zona porque, como consigna el sexólogo Adrián Sapetti, "el máximo tabú masculino es la zona anal. Los varones suelen ser reacios a dejarse tocar, acariciar o besar a menos que sea en las zonas permitidas: genitales, boca, cara".
¿Entonces? Prueba un camino alternativo ejerciendo una presión suave sobre la tíral de piel que media entre sus gemelos y el ano y el perineo. Por debajo de éste se encuentra la próstata (el Punto G masculino, de acuerdo con los sexólogos) y, para estimularla, nada mejor que doblar los dedos índice y mayor de tu mano y, con los nudillos, frotar esta área al compás de sus penetraciones.
- Inspiración hot:
No es cuestión de fingir ni de exagerar, pero deberías pensar seriamente en agregar audio a tus movimientos sexy. Los varones adoran ver de vez en cuando a su chica revoleando la cabeza y expresando a viva voz lo bien que se siente, igualito acornó lo hacen las estrellas porno. ¿Por qué no, entonces, agasajarlo con un show de este tipo en el último tramo de la acción?
- ¡Oootro tema!
Un muy buen truco para multiplicar su disfrute por mil en esos segundos es invitarle a cambiar el ángulo y la profundidad de la penetración. De ese modo, él va a dura más y tu vas a aumentar tus chances de llegar al climax Un "abordaje" menos profundo, concentrado en la zona con mayor cantidad de terminales nerviosa como es la entrada de tu vagina, puede magnificar tu disfrute. ¿Qué tal?

Te contamos que piensan durante el sexo los hombres, esta vez cuando la situación se torno mucho más intima.
- Mientras recibe sexo oral, él piensa: "No tengo que acabar, no tengo que acabar... ¡no tengo que acabaar!".
Traducción: En el punto anterior explicamos que lo angusitia llegar al orgasmo demasiado pronto, pero... él es contradictorio, aveces.
Para muchos, eyacular es "la" actividad sexual, pero también está cargada de presiones. Una vez que superó la inquietud por la higiene de su equipo, se desespera por ejercer el autocontrol y hacer que todo dure lo máximo posible. "Se obsesionan con estas exigencias y ellas les generan tanta presión que muchos problemas físicos, como la impotencia, se deben a estos mandatos culturales. Piensan que si duran más, el sexo será mejor y ellos, más hombres", explica el doctor Francisco Argañaraz, psiquiatra y sexólogo clínico, médico del Programa de Sexología del Hospital de Clínicas. Para lograr este último punto, apelan a un repertorio de extravagantes trucos mentales.
Úsalo a tu favor: Si crees que está batallando para no acabar, pónete estricta. Decile que lo querés ver gozar, ¡ya!, pero encima de... (completa con la parte de tu cuerpo que más te guste). Va a estar tan agradecido de que lo liberes de su agonía, y tan excitado por haber recibido esta orden, que va a obedecer como un esclavo a cualquier otra cosa que le pidas.
- En plena refriega, él piensa: "Tengo que tocar fuerte esto, acariciar suave lo otro, no tengo que acabar... Tengo que ver el partido más tarde, no tengo que acabar... ¿Pensará en su ex? No tengo que pensar en mi ex. ¡Uuuh, Dios, acabo de...!".
Traducción: Un millón de ideas relampaguean en su cabeza. Su mente consciente se esfuerza por mantener el control sobre el inconsciente: una clara señal de que está listo para el gran final. Es el momento en que su imaginación aparece en escena... o por lo menos, trata de hacerlo. "Las dos sexos usan las fantasías sexuales como recurso para gozar más. Las masculinas suelen ser más concretas y explícitas: tiene más que ver con estar con dos mujeres o con personas inalcanzables", cuenta Argañaraz.
Úsalo a tu favor: Seguro que no te hace falta ningún consejo porque, probablemente, tu también te haces la cabeza tanto como él. "Los estudios científicos revelaron que durante la excitación sexual, varias áreas del cerebro (las asociadas al estrés y la ansiedad), tienen que ser "cerradas" para que una mujer pueda tener un orgasmo. Las fantasías juegan un papel clave para facilitar ese proceso de desactivación mental", explica el seólogo norteamericano Ian Kerner.

Leerle la mente a los hombres entre las sábanas es muy estimulante. Y no hacen falta poderes psíquicos, te contamos que piensan durante el sexo.
- Cuando el clima se está poniendo hot, él piensa: "¿Aliento fresco? Ok. ¿Erección inminente? Ok. ¿Calzoncillos correctos? Ok".
Traducción: !Se siente estimulado y quiere estar seguro de que todo esté listo para funcionar, ¡y en condiciones!"
Es importante entender que estamos hablando de un cóctel de reacciones conscientes e inconscientes: al mismo tiempo que está chequeando tu imagen con esa lencería nueva, o sintiendo tu mano trepar por su entrepierna, su cerebro está absorbiendo toda clase de estímulos sensoriales... y respondiéndolos. Convengamos en que no hay mucha disponibilidad para que él repare en la firmeza de tus muslos, por ejemplo.
Mientras su hemisferio Sur empieza a ponerse a tono, sus pensamientos más bien van para el lado de: "Esto va a ser genial", o "Mmm, me encanta lo que me está haciendo". Si aparece alguna idea negativa, será exclusivamente sobre sus inseguridades. Y parece que ellos tienen más de las que suponemos... Ángel, un agente de Bolsa de 28 años, admite: "Soy medio maniático con la higiene: si sé de antemano que puede pasar algo', estoy preparado. Pero si pinta de sorpresa, voy antes al baño para preparar todo. Ya sé que corta un poco la onda, pero prefiero hacer eso y después relajarme, que estar incómodo".
- Durante el precalentamiento, él piensa: "¿Podemos ir a al sexo, por favor?".
Traducción: "Todo este toqueteo está muy bueno pero, si seguimos así, ¡voy a explotar!".
Es triste, pero cierto: muchos hombres siguen viendo a la previa como el pancito con mantequilla y sal antes del plato principal. Existe una razón fisiológica que los justifica yes que, en este punto, el cuerpo masculino se encuentra hiperactivo. "Aumenta la intensidad y la frecuencia cardíaca y respiratoria. Los cuerpos cavernosos y esponjosos se llenan de sangre, lo que produce la erección del pene", detalla el doctor León Gindín, sexólogo y autor de La nueva sexualidad del varón.
Con semejante movida, se sienten urgidos de pasar a la próxima etapa. En buena parte, porque los inquieta la posibilidad de perder la erección o acabar demasiado rápido. "Son miedos que preocupan a la mayoría", afirma Mark Epstein, psiquiatra y autor de Abrirse al deseo. "De hecho, es lo que predomina en la mente masculina durante el acto sexual. Están muy pendientes de ellos mismos".
Úsalo a tu favor: Shockealo para desenfocarlo de él mismo. Por ejemplo, si siempre te mete la mano por debajo de la pollera para sacarte la ropa interior, que esta vez se encuentre con que ya lo hiciste antes. Para los neurocientíficos modernos, esta clase de sorpresas mandan una señal al centro de la recompensa del cerebro. En otras palabras: lo mantienen excitado increscendo, con ganas de descubrir y disfrutar paso a paso... ¡de todo el menú!

¿Sabías que hacer algo inesperado dispara una descarga de adrenalina extra en su cuerpo? Te pasamos tres propuestas para que lo pongas en llamas.
- Adivina, adivinador:
Masajéalo con aceite de bebés, sin extralimitarte con los movimientos para que no se desborde. Después véndale los ojos. Hecho esto, dedícate a rozar a su amiguito con diferentes partes de tu cuerpo. Él deberá decir con cuál lo tocaste cada una de las veces.
- Llevalo al extremo:
Cuando estés montada sobre él y sientas que está a punto de cruzar la línea de llegada, échate hacia atrás todo lo que puedas y abrí bien tus piernas. Eso aumentará sus sensaciones y también le mostrará una parte de tu persona poco conocida.
- Besos realmente profuntos:
La próxima vez que bajes, anda un poco más al Sur que de costumbre y envolvé con tus labios a sus gemelos. Después, y con la boca casi cerrada, comenzá a gemir. El efecto vibrante de esta maniobra realmente lo llevará a la locura.

Aunque no lo admitan, los hombres se preocupan por todo lo referente a su sexualidad. Te seguimos contando cuáles son sus inquietudes más frecuentes: ésas que pueden hacerles perder el sueño... y a ti también. Entonces, que les preocupa a ellos a la hora de pensar en el sexo?
- "¿Puedo usar el mismo preservativo dos veces?"
"No.Eso nunca es una opción", advierte Hzcovich. "Un preservativo reciclado facilita que el semen se filtre hacia la vagina, elevando las posibilidades de contraer y contagiar una ETS y de gestar un embarazo no deseado" La regla general un chico debería ponerse uno ni bien note a su amiguito preparado y no deberla sacárselo hasta que la acción haya concluido por completo Muchos especialistas sugieren usar uno nuevo después de 45 minutos, porque cuanto más tiempo se lo tenga puesto, mayor será la probabilidad de que se que se rompa.
- "¿Por qué se me baja mientras lo hago?"
"El estrés y la propia presión por 'rendir' suelen ser los responsables", dice Layús. En el caso de algunos, su miembro no muestra la firmeza suficiente para la penetración; en el de otros, el problema es mantenerla. "Uno de los errores más ridículos de los hombres sobre su funcionamiento sexual es la idea de que deben ser capaces de lograr una erección cuando quieran y bajo cualquier circunstancia", explica Stamateas. Por eso, recomienda prestar atención a ciertas condiciones: No estar demasiado cansado, no tener un malestar físico significativo, que haya 'deseo emocional' -interés o atracción por su pareja- y despreocupación por eí rendimiento sexual.
También es aconsejable evitar los excesos con el alcohol y el consumo de drogas o sedantes. Para esos momentos de bajón, los especialistas recomiendan desviar la atención del asunto. Cuando estés con un hombre al que le pase esto, por un rato dediqúense a mirar una película erótica o una revista.
- "Tengo herpes genital. ¿Cómo hago para no transmitírselo a mi chica?
"Abstinencia mientras dure el brote", responde el doctor Layús. "Aun cuando un chico infectado ya no tenga llagas, dolor o picazón, el virus permanece dormido en el organismo y puede reaparecer en cualquier momento". Una persona con herpes genital puede pasarse el herpes a otra parte de su cuerpo (por ejemplo, a la boca). Por lo tanto hay que evitar tocarse la región genital durante los brotes y, de hacerlo, lavarse bien las manos.
"También es importante tener en cuenta que puede transmitirse por vía vaginal, oral y anal", enfatiza Layús. Los síntomas tempranos del brote son: picazón en el área del glande o prepucio e irritación creciente. Éste es el momento en el que hay que consultar, porque es ahí cuando empieza ser contagioso, si bien las ampollitas aparecen recién a las 48 horas. En caso de que se confirme el diagnóstico, es probable que el médico indique algún "antiherpético" por vía oral e, incluso, antivirales locales (pomadas).
- "Llego al clímax demasiado rápido. ¿Cuál es mi problema?"
"Casi siempre es un problema de origen ansioso", explica Stamateas. ¿Con qué se relaciona? "Muchas veces, tiene que ver con que ese chico debutó, las presiones, la inexperiencia., el miedo o la incomodidad. Cuando pasa eso, el hombre siente una ansiedad por el desempeño que lo hace olvidar que,en este proceso, ensayo, error y acierto son necesarios", dice el sexólogo. Si tu chico tiene este problema, los especialistas recomiendan que pruebes posiciones donde seas vos, y no él, quien regule el ritmo sexual. Por ejemplo, sentada cara a cara sobre tu chico.