Semillas de sesamo, reconstituyente natural

Las semillas de sésamo (Sesomun indicum), también conocidas como ajonjolí, se utilizan en la cocina oriental desde hace milenios por sus numerosas propiedades medicinales y nutritivas constituyendo con reconstituyente natural. Existen en el mercado diferentes variedades que producen semillas de distintos colores: blancas, marrones y negras.
Se emplean en panes y pasteles, se añaden a cremas, pasta y ensaladas y con ellas se elabora el tohini, alimento típico de la cocina en Oriente Medio que es el resultado de mezclar las semillas con agua o miel para obtener un excelente concentrado de energía y vitalidad.
- SUS USOS MÁS COMUNES
• Con sésamo y sal marina se hace el gomasio, ingrediente básico de la cocina macrobiótica por su poder energizante. Estas semillas de sésamo pueden combinar con otras como las de girasol, lino y trigo sarraceno.
• Para aprovechar mejor todas sus propiedades se debe consumir el sésamo crudo o
tostado ligeramente hasta que esté dorado, lo que ocurre enseguida. Si se calienta mucho o se quema pierde su valor nutritivo. Asimismo es mejor molerlo porque de lo contrario no se asimilan sus nutrientes.
• Hay personas que optan por masticarlo, pero deja un sabor a metal un poco desagradable, además de que es difícil deshacerlo hasta convertirlo en polvo. Una vez molido, se debe consumir en el día o a lo sumo en dos o tres días, guardándolo en la nevera porque se oxida fácilmente.
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