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Invitados mal vestidos, sombreros y curiosidades en la boda real



La boda entre el Príncipe Guillermo y la actual Princesa Catherine, sin duda fue un suceso que tuvo a miles de personas en el mundo pendientes de cada uno de los movimientos que se vertían para celebrar tan grande acontecimiento que fue preparado con varios meses de anticipación para cuidar que no se escapara ningún detalle, ni que se presenten algún improvisto, ya se trababa de la real de los futuros y muy queridos reyes.

Pero en esta boda hubo muchas curiosidades y acontecimientos buenos y malos típicos de grandes eventos que aunque se trate de evitar siempre están presentes; el primer detalle fue el vestido de la novia, que se convirtió en el secreto mejor guardado de los últimos tiempos, ya que aun así la prensa internacional haya movido todos sus contactos y usado todas sus fuentes, no hubo medio alguno que supiera quién era el diseñador del vestido de la novia, ni mucho menos que estilo usaría, la casa real se preocupo mucho por mantener esta información bajo siete llaves, desplegando incluso una comitiva especial de la policía británica para resguardar el secreto.

Este acontecimiento fue visto por más de dos mil millones de personas que siguieron en vivo y en directo esta boda, algo que llamó mucho la atención fueron los atuendos que lucieron los distinguidos invitados a la ceremonia, sobre todo las damas que pareciera que estuvieran haciendo competencia de quien llevaba el mejor sombrero, entre los más singulares fueron el de las princesas Eugenia y Beatriz  de York que según la crítica fueron de mal gusto, la que tampoco se salvo de la crítica fue Miriam González, esposa del primer ministro británico que llevó puesto un sombrero que parecía una flor gigante en su cabeza, los que se lucieron por su sofisticación y elegancia, fueron el matrimonio Beckham, y Pippa middleton, hermana de la princesa que lucieron atuendos muy distinguidos para la ocasión.

Un incidente muy bochornosos fue el que tuvo que pasar el príncipe Guillermo que al colocar el anillo a Catherine, no le entraba en el dedo, situación que lo obligo a forzar el aro para que pudiera colocárselo finalmente, al parecer Catherine, comió mucho en los días previos a su boda.