Estrategias psicologicas para que tu dieta no fracase (II)

Te seguimos pasando las mejores estrategias psicologicas para que tu dieta no fracase.
COMA LENTAMENTE
Existen dos maneras de calmar el hambre. La primera consiste en llenar abundantemente el estómago; la segunda, es esperar la llegada de las calorías a la sangre. Un individuo que come rápido y golosamente llenará su estómago mucho antes de que las calorías que pasan a la sangre hayan alcanzado una concentración suficiente como para calmar químicamente sus centros nerviosos.
Se puede decir que en él la saciedad mecánica está primero que la saciedad química. Para calmar el hambre, le harán falta enormes cantidades, esto explica el "golpe de fatiga" que sobreviene cuando esa oleada de calorías llega con retraso a agitar químicamente su centro de saciedad.
Somnolencia, inflamaciones y náuseas prueban que se ha sobrepasado la medida. En cambio, en el individuo que come lentamente y mastica bien sus alimentos, las calorías pasan a la sangre y calman químicamente el hambre antes de que sea llenada la tercera parte del estómago.
TOME UN YOGUR HIPER PROTEINIZADO ANTES DE UNA FIESTA O CENA IMPORTANTE
Si usted está invitado a cenar en casa de amigos conocidos por su sentido de la hospitalidad y la abundancia de su mesa, entonces:
Antes de salir de su casa, tome un yogur magro, enriquézcalo con diez gramos de proteínas en polvo y endúlcelo, si lo desea, con un edulcorante.
Cuando llegue a casa de sus amigos, las proteínas que habrá ingerido comenzarán lentamente a pasar a su sangre, atenuando así la vehemencia de su apetito. Usted estará más calmo y en mejores condiciones de elegir su comida y masticarla bien, de dejar un bocado en su plato y de no repetir Así tendrá los medios de mantenerse firme.
JAMAS COMPRE ALIMENTOS MIENTRAS TENGA HAMBRE
El hambre es para usted mal consejero, probado que cuando se tiene ham-ibre, se compran muchos alimentos, más grasos y más azucarados.
El riesgo suplementario es tentarse a consumir lo que se acaba de comprar sin ponerse un límite.
Elija, por lo tanto, las horas para hacer sus compras; o, si no puede trastocar la organización de su vida, prepare la lista de sus compras inmediatamente después del desayuno o de la comida del mediodía.
ANUNCIE A QUIEN QUIERA ESCUCHAR QUE HA DECICIDO ESTAR EN SU PESO
Ponga al tanto a todo su entorno y, en particular, a aquellos cuya estima le importa y a los que ocupan una posición social que es jerárquicamente superior a la suya. Tendrá entonces una multitud de testigos, no siempre amistosos, que, sin decírselo, lo vigilarán de cerca.
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