Alimentacion

Para practicar yoga, nuestro cuerpo se constituye con los alimentos que ingerimos. Por ello, el comer sano es como uno de los pilares básicos de la salud.
Junto con la respiración, el ejercicio, el descanso y el pensamiento positivo, la alimentación conforma la se de esta disciplina Holística. La calidad de los tejidos que forman órganos, músculos, huesos, depende de lo que comemos. Por eso el Yoga considera que debemos tener consciencia de los alimentos que formarán parte del cuerpo.
Del mismo modo, estos alimentos que construyen nuestro cuerpo físico influirán en nuestras emociones, conducta, psiquis, pensamientos y actos.
Un poco de historia
Esta práctica proviene de la India donde siempre se ha tenido un gran respeto por todas las formas de vida sobre la tierra. Por ello, la dieta yóguica prohibe el consumo de carnes. Esto es así debido a que existe una transmisión energética del temor, el dolor, el miedo y la violencia que experimenta el animal al morir.
En la actualidad, esto se mantiene en escuelas estrictas aunque, por lo general, la dieta de los practicantes se va adaptando al tiempo y a la sociedad en la que vive.
Dieta equilibrada
El régimen recomendado incluye verduras, cereales integrales, frutas, legumbres, hortalizas, productos lácteos (y sus derivados) y miel de abeja. Asimismo, apunta a aumentar el consumo de frutas secas de estación, y soja que posee las mismas propiedades de la carne pero sin las toxinas de ésta.
Beneficios
Este tipo de alimentación es mucho más saludable, y mantiene nuestro peso permitiéndonos realizar las posturas que esta disciplina propone.
Al incluir verduras, hortalizas, cereales y frutas frescas y secas se favorece la desintoxicación del organismo previniendo la obesidad y las problemáticas asociadas a ella.

Qué es
El colesterol es una sustancia que pertenece al grupo de los esferoides, un tipo especial de lípidos. Él está en nuestro cuerpo, recubre las membranas celulares y resulta tan indispensable para la vida que el organismo cuenta con la capacidad de producirlo, garantizando un suministro permanente.
Los excesos
El organismo hace depósito de lo que "sobra". Por ello, el colesterol puede acumularse en la pared de las arterias provocando arteriosclerosis y enfermedades cardíacas de las arterias coronarias e infartos.
Por qué aumenta
Las causas son múltiples:
Factores genéticos.
Alimentación con demasiadas grasas saturadas. 9 Sedentarismo.
Factores emocionales, estrés, preocupaciones.
Todas estas causas nos traen problemas en la circulación de la sangre, lo que provoca a su vez el taponamiento de las arterias.
Nutrición
Aquí algunos consejos para disminuir las molestias: Coloque una bolsa de agua caliente sobre la zona del vientre o en la espalda. Ello aliviará los espasmos, relajando los tejidos y los músculos.
Incorpore alimentos ricos en fibra, así asegurará un buen tráfico intestinal y ayudará a evitar problemas estomacales.
Beba té caliente que, además de calmar el estómago, posee un efecto diurético que ayudará con la retención de líquidos, siendo además un buen relajante. Importante: tenga en cuenta que sólo un tercio de las calorías consumidas deben proceder de carnes y productos lác teos que, por lo general, además son ricos en grasas.

Te contamos como lograr un porcentaje adecuado de grasas.
No es necesario consumir más grasas de lo recomendado porque, sin importar su procedencia, el cuerpo deposita las caloñas extras o sobrantes como tejido adiposo. Si se queman muchas calorías debido a un entrenamiento intenso, hay que incrementar el consumo calórico, pero no la ingesta de grasas.
Siempre que se necesite aumentar la ingesta de calorías, hay que inclinarse por los hidratos de carbono para prevenir el agotamiento y la hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en sangre).
Las mujeres activas deben consumir entre un 20 a un 30% de las calorías totales (dependiendo del tipo de actividad) en forma de grasas; por ejemplo, si una mujer consume 2400 calorías diarias, debe incluir 80 g totales de grasas (con una tabla de composición química se puede ver qué cantidad de alimentos representan este valor).
Es importante seleccionar correctamente las grasas; deben predominar las de origen vegetal y las de los pescados de mar.

Te contamos sobre los peligros del sedentarismo.
Los especialistas coinciden en afirmar que el sedentarismo es la causa más común de las gorduras moderadas.
Pongamos un ejemplo que es un fiel exponente de nuestro actual modo de vida: un empleado de oficina que usa el auto para ir al trabajo y está sentado prácticamente durante las ocho horas que trabaja.
Cuando termina su jornada, regresa a casa con el automóvil, se sienta, lee los diarios del día, cena, ve la televisión y se acuesta.
Nuestro hombre ha ingerido a lo largo del día alimentos por valor de 3.500 calorías, mientras que su consumo ha sido de 3.200, con lo que hay un sobrante de 300 cal. al día.
En tres meses, este desequilibrio le habrá reportado un sobrepeso de 3.492 Kg. de grasa, que se focalizará, entre otras partes, en la cintura, la panza y la cola.

Te enseñamos el correcto balance de las calorías.
Como todo el mundo sabe, si se comen muchas calorías se engorda y, por el contrario, si se comen pocas se adelgaza.
Para vivir y desarrollar nuestras actividades diarias con total normalidad, necesitamos una cantidad de calorías que dependerán de la edad, el sexo y la actividad física o trabajo que se realice. Resulta claro entender que los requerimientos calóricos no son los mismos para un niño que para un adulto, un anciano o un oficinista.
Pero también hay que considerar que con el paso de los años va disminuyendo el requerimiento calórico de las personas (de los 40 a 45 años, hay que disminuir un 3 por ciento las caloñas; entre los 45 y los 65 años, un 7,5 por ciento; y luego de los 65 años, un 10 por ciento). Es decir, que cuanto más años tenemos, menos calorías necesitamos.
Una caloría en valor numérico es siempre una caloría, cualquiera sea el alimento del cual provenga. En este sentido, una caloría de salvado o de yogur dietético es lo mismo que una caloría de dulce de leche o chocolate y, en última instancia, en lo que respecta a alimentación, lo que determina el peso de una persona es la suma de calorías que ingiere y cómo las gasta, y no el alimento del cual provienen.

Te contamos todo sobre el estres que engorda.
Recientes investigaciones han descubierto que, cuando nos estresamos en forma crónica, el cortisol producido se mantiene elevado, con lo cual el cuerpo requiere un mayor suministro de alimentos de altas calorías... y hasta aumenta el tejido adiposo sin que se coma de más. Frente a esta amenaza de subir de peso por el sólo hecho de estar estresados, cobran más efectividad tratamientos naturales que desde siempre priorizaron por igual al cuerpo, la mente y el espíritu.
El estrés es la reacción física y mental frente a las diversas amenazase es bueno y necesario para vivir. Por eso, dentro del área de la medicina, surgió la necesidad de nombrar de otra manera al que es malo para la salud, y se lo llamó distrés, aunque este término no está muy difundido.
En relación a la influencia que puede tener sobre el aumento de peso, acaba de surgir un estudio realizado por investigadoras del University Medical Center de Chicago, Estados Unidos. Las primeras conclusiones apuntan a que diferentes situaciones de estrés -conflictos de pareja, en el trabajo, con los hijos o una enfermedad- pueden llegar a provocar que se ganen kilos, sin que esto esté necesariamente relacionado con comer más y mal, o con llevar una vida sedentaria.
Las doctoras Lynda Powell y Ten Lewis, responsables de esta investigación, sostienen que las pacientes que padecían de estrés crónico habían incrementado su peso, mientras que las que tenían estrés agudo, habían adelgazado. ¿Cuál es la explicación científica? Según las profesionales, en el primer cuadro la responsable de que se engorde es una hormona, el cortisol, ya que provoca desajustes en el metabolismo al activarse, junto con la adrenalina y la noradrenalina, frente a una situación de estrés. Cuando esto sucede, el cerebro les pide a las glándulas suprarrenales que segreguen cortisol, y éste actúa enviando glucosa a la sangre.
El problema se manifiesta cuando la permanencia en este estado se prolonga, y esta hormona se mantiene elevada. ¿Por qué, cuál es el riesgo? Por un lado, el cuerpo necesitará alimentos con muchas calorías para contrarrestar su efecto. Por el otro, se da un aumento del tejido adiposo aunque en rigor la persona no coma más que antes.

Porque cuidar tu peso también implica llevar una alimentación sana así como una rutina de ejercicio. Te pasamos algunas de las pautas alimentarias básicas que te ayudarán a mantenerte fácilmente en forma. Hoy seguimos viendo la segunda parte de estas guía de pautas alimentarias básicas.
Menos del 10% del total de calorías por día debe corresponder a grasas saturadas (de origen animal).
La mayoría de las grasas deben provenir de ácidos poliinsaturados y monoinsaturados: pescado, frutas secas, aceites vegetales y de pescado.
Reducir la ingesta de ácidos grasos "trans" (contenidos en aceites vegetales parcialmente hidrogenados).
Comer cortes de carne magra o con bajo porcentaje de grasa, carne de ave, leche o productos lácteos.
Consumir menos de 300 mg de colesterol diariamente.
Por día, no ingerir más de 2300 mg de sodio (una cucharadita de sal).
Aumentar la ingesta de potasio, consumiendo más frutas y verduras.
Limitar el consumo de bebidas alcohólicas: 1 copa por día para las mujeres y hasta 2 para los hombres. En caso de ciertas enferme¬dades y durante el embarazo, no se debe beber alcohol.

Porque cuidar tu peso también implica llevar una alimentación sana así como una rutina de ejercicio. Te pasamos algunas de las pautas alimentarias básicas que te ayudarán a mantenerte fácilmente en forma.
Equilibrar la cantidad de calorías consumidas con las gastadas.
Para reducir el riesgo de sufrir enfermedades crónicas, realizar actividad física de moderada intensidad durante 30 minutos, 4 veces por semana.
Para prevenir el sobrepeso, hacer 60 minutos de ejercicio moderado a intenso, 4 veces por semana, y controlar el consumo de calorías.
Limitar la ingesta de: grasas saturadas, ácidos grasos "trans" (presentes en muchas galletitas y otros alimentos), colesterol, agregado de azúcar, sal y alcohol.
En una dieta de 2000 calorías por día, consumir el equivalente a 2 tazas de fruta y 2 tazas y media de verduras.
Beber 3 tazas de leche descremada por día o consumir lácteos con bajo porcentaje de grasa en igual cantidad.
Consumo total de grasas: debe corresponder a un 20 y hasta un 35% del total de calorías.

El metabolismo tiene que ver con todos los procesos químicos que tienen lugar en el organismo humano con el fin de mantener la vida. Estos procesos nos permiten respirar, bombear la sangre, mantenerel cerebro funcionando y extraer energía de los alimentos.
El ritmo metabólico está relacionado directamente con la composición del cuerpo. Aproximadamente, cada kilo de grasa que uno tiene, quema sólo unas 4 calorías al día; mientras que cada kilo de masa corporal magra quema unas 28 calorías por día. Una gran parte de la masa corporal magra está formada por músculo, por lo tanto si uno desea acelerar el ritmo de su metabolismo puede aumentar y fortalecer sus músculos mediante el ejercicio, y asegurarse de consumir una cantidad adecuada de proteínas con su dieta habitual. Y claro está que existen una infinidad de mitos sobre el funcionamiento del metabolismo y lo que podemos hacer para bajar de peso. Veamos otros mitos sobre el metabolismo:
Mito: Uno quema más calorías al digerir comidas y bebidas heladas que si se consumen calientes o a temperatura ambiental.
Realidad: En un laboratorio, se han medido incrementos muy ligeros en la combustión de calorías en personas que toman bebidas muyfrías. Pero el cambio es demasiado pequeño (unas 10 calorías quemadas más al día) para tener un impacto significativo en la pérdida de peso.
Mito:Si uno reduce las calorías, el ritmo metabólico se hace lento, por lo tanto, ¿Qué sentido tiene?
Realidad: Es cierto que el ritmo metabólico puede hacerse un poco más lento cuando se reducen las calorías, ya que la tendencia natural del organismo es tratar de conservar las calorías todo lo posible. Pero esas disminuciones son relativamente pequeñas, y si uno está más activo al perder peso, puede compensar esos pequeños cambios. La combinación de dieta y ejercicio, permite preservar la velocidad a la que el cuerpo quema calorías.
Mito: Si uno deja de comer por la noche, cuando el metabolismo es más lento, perderá más peso.
Realidad: Cuando las personas pierden peso porque dejan de comer después de cierta hora, es solamente porque han reducido su consumo general de calorías, no porque estén ingiriendo sus calorías a una hora más temprana. Consumir todas sus calorías antes de que el sol se ponga no acelerará la pérdida de peso a menos que uno también consuma menos calorías de las que se necesitan.

El metabolismo tiene que ver con todos los procesos químicos que tienen lugar en el organismo humano con el fin de mantener la vida. Estos procesos nos permiten respirar, bombear la sangre, mantenerel cerebro funcionando y extraer energía de los alimentos.
El ritmo metabólico está relacionado directamente con la composición del cuerpo. Aproximadamente, cada kilo de grasa que uno tiene, quema sólo unas 4 calorías al día; mientras que cada kilo de masa corporal magra quema unas 28 calorías por día. Una gran parte de la masa corporal magra está formada por músculo, por lo tanto si uno desea acelerar el ritmo de su metabolismo puede aumentar y fortalecer sus músculos mediante el ejercicio, y asegurarse de consumir una cantidad adecuada de proteínas con su dieta habitual. Y claro está que existen una infinidad de mitos sobre el funcionamiento del metabolismo y lo que podemos hacer para bajar de peso. Veamos cuales son:
Mito: El metabolismo se hace más lento con la edad.
Realidad: La gente suele aumentar de peso con la edad, pero en general esto se debe a que las personas suelen hacer menos ejercicio, o con menos vigor que antes, y eso significa que queman menos calorías por día. En consecuencia, puede ocurrir una pérdida gradual de la masa muscular, lo cual reduce la masa corporal magra y a su vez hace más lento el ritmo metabólico.
El ejercicio cardiovascular (ejercicio aeróbico) para quemar calorías y el entrenamiento con pesas (ejercicio anaeróbico) para aumentare mantenerla musculatura, son recursos muy valiosos para evitar el aumento de peso con la edad.
Mito: No puedes cambiar el metabolismo que ya tienes.
Realidad: Aunque puede parecer que hay personas que comen a toda hora y nunca parecen aumentar de peso, lo más probable es que naturalmente seleccionen alimentos más saludables y menos calóricos. Muchos de estos "afortunados" también queman más calorías sencillamente porque se mueven más: se desplazan más, o se levantan de sus escritorios con frecuencia durante el día, para hablar con un colega en lugar de enviarle un mensaje de texto. De modo que si has tomado la resolución, puedes acelerar tu metabolismo aumentando la musculatura, ejercita más esos músculos moviéndote frecuentemente durante todo el día.